Cuidados de canarios
Los cuidados de un canario se resumen principalmente en cuatro aspectos: Agua fresca, la alimentación, limpieza de la jaula y el baño. Vamos a explicarte todos estos aspectos para que tengas claro cómo cuidar a la perfección a tu mascota:
Agua fresca y limpia:
El canario al igual que tú y yo, necesita agua fresca cada día para sobrevivir. Por ello es conveniente que la cambies casi cada día (aunque veas que aún le queda) y que limpies regularmente su bebedero.
La alimentación:
Una parte importante de la dieta del canario consta de gramíneas. Para ofrecer al pájaro las mayor variedad, toma una mezcla de semillas (una buena mezcla debe tener por lo menos cinco clases de semillas entre los que estarán el alpiste, el lino, la sémola de avena, el mijo, los corazones de girasol, o el cáñamo).
¡Atención! El canario come el interior de la semilla y la corteza se queda generalmente en el comedero. Por ello, aunque éste pueda parecer que esté lleno, seguramente serán todo cortezas lo de dentro. Para solucionar esto tienes dos opciones: Poner poca cantidad de comida en el comedero y vaciarlo cada día o llenarlo e ir quitando las cortezas vacías.
Es aconsejable dar a veces verduras y frutas como suplemento a la alimentación. Los canarios se chiflan por las manzanas, plátanos, peras, ensaladas y zanahorias cocidas o crudas. Sienten predilección en particular por el mijo en racimo.
La jaula:
El problema del fondo de jaula es su eficacia y su coste. Los fondos de jaula vendidos en las tiendas son la solución más simple pero la más cara. En todo caso, debes conseguir que las cagarrutas sean bien absorbidas y no corra peligro el canario de pegarse las patas a ellas.
El baño:
A algunos canarios no les gusta el baño, sino que aprecian mejor una buena ducha. Utilice una botella de plástico provista de un vaporizador manual y rellénala de agua. En verano, puede "vaporizar " al canario una vez al día y, en invierno, dos o tres veces a la semana. Rocíe al pájaro para que su plumaje esté lleno de agua (plumas pegadas el cuerpo) pero no hasta el punto de que gotee. Si hay la más mínima corriente de aire, no le bañes. Dale el baño por la mañana para que se seque a lo largo del día y pueda dormir sin enfriarse. La mayoría de los canarios prefieren un agua tibia-fría.
Cuidados de gatos
Como animal familiar y mascota, el gato depende de los hombres para los cuidados y el alimento. Por lo tanto, nosotros debemos estar especialmente atentos de ellos. Es posible obtener información sobre los cuidados que hay que dispensar y sobre las responsabilidades de los propietarios en libros especializados, preguntando a los veterinarios o sociedades de protección de animales. Nosotros en el artículo siguiente hemos reunido una serie de recomendaciones a la hora de tener en cuenta referente al cuidado de los gatos.
Cuidados generales:
Aunque los gatos tengan la reputación de ser independientes, sus propietarios deben concederles mucho afecto y atención. Una alimentación diaria y equilibrada, como la que es proporcionada por los alimentos para gatos, les permite vivir mucho tiempo y en un estado muy saludable. La aportación regular de agua fresca es indispensable. Una higiene perfecta de las gateras previene las enfermedades. Además, que muchos gatos se niegan a utilizar una gatera sucia.
Las uñas de los gatos deben estar cortas. Para evitar muchos daños, los gatos que viven a apartamento deberían tener un rascador. Los gatos se lamen para limpiarse y suelen tragar los pelos muertos. Por tanto, deberemos cepillar al gato regularmente, al menos una vez a la semana. Así eliminaremos el pelo muerto y evitaremos la futura formación de pelotas de pelo en el estómago.
Aseo del gato:
Generalmente, los gatos de pelo corto tienen un pelaje mucho más simple de mantener que el de los gatos de pelo largo. Para los gatos de pelo corto, basta un cepillado una o dos veces a la semana, para mantener su piel limpia, brillante, sana y eliminar también el pelaje muerto. Ciertas razas, cuyo pelo es particularmente proporcionado, como el Manx o el British Shorthair, piden más rigor y atención.
En primer lugar, te hace falta un cepillo de goma, un peine fino, un cepillo suave, una loción lustrante y un pedazo de gamuza, para obtener mejores resultados. Por razones de higiene, es preferible proceder al cepillado fuera de la casa, para evitar que haya parásitos, pelos o polvo que vuelvan al interior. La mayoría de los gatos aprecian el aseo. Lo consideran como marcas de afección y caricias.
Los gatos y los niños:
Muchos piensan que los gatos y los niños son como perros y gatos. Hay padres que tienen miedo de rasguños, mordiscos,... Pues no es cierto: los gatos aprecian más a los niños que a los adultos y no les hacen daño a no ser que el niño les haga verdaderamente daño a ellos. Los gatos pueden llegar a ser muy pacientes con los niños. Sin embargo, debemos tener atención a los niños. Es decir, debemos conseguir que los niños aprendan a manipular al gato con dulzura y no a hostigarle. Si lo conseguimos, el gato y el niño serán buenísimos amigos.
Antes de proceder a las presentaciones gato-niño, explícale al niño que el gato es un ser vivo a quien hay que tratar con dulzura. Dile que debe cuidarle como a otro miembro más de la familia. Adviértele que es un animal al que no le gusta el ruido fuerte ni los movimientos bruscos y verás como el gato y el niño hacen buenas migas.
Los juguetes:
Cuando los gatos juegan, desarrollan aptitudes para la caza. Cada juguete se convierte en su presa. Animando regularmente al gato a jugar, le ayudarás a guardar la forma psicológica y físicamente. Y el juego es, por supuesto, el mejor antídoto contra el aburrimiento. Los gatitos y los gatos, al igual que los niños, están llenos de imaginación y perciben rápido el juguete potencial escondido en cada objeto.
Cuidados de perros
La buena higiene y el buen cuidado de un perro depende principalmente de una buena prevención del conjunto de los problemas específicos que pueden alcanzar al animal. Conociéndolos y previniéndolos, lograremos que estos no lleguen. Y si lo hacen, podremos atajarlos a tiempo y minimizarlos.
El baño:
La mayoría de los perros disfrutan en el agua y se bañan de buena gana. Los baños les ayudan en los periodos de más calor y también son beneficiosos para la reeducación de los animales que han sufrido recientemente una intervención ósea o articular. Pero mucha atención con los baños en el mar. Están totalmente desaconsejados para los animales que sufren problemas cutáneos. Cuando su perro se haya bañado en el mar, es preferible enjuagarlo con agua dulce sin utilizar champú, con el fin de evitar cualquier irritación por la sal marina.
A la hora de bañar al perro cuidado con el champú que vas a utilizar: debe ser especial para ellos. ¡Nunca utilices champú para humanos! Atención también con los baños demasiado frecuentes que pueden ablandar el pelo duro de ciertas razas. Un paseo por el campo con tiempo lluvioso no necesita un baño al volver necesariamente. Puedes secar a tu compañero con una toalla para cepillarle luego con el fin de que reencuentre el brillo de su pelaje, sobre todo si es un perro de pelo largo.
El cepillado:
La muda se da dos veces al año en el perro. La más importante se sitúa en torno a mayo, a causa de la caída del pelo de invierno. El pelaje de verano cae hacia septiembre. Por tanto, en primavera y en otoño será natural que tu perro pierda abundantemente pelo. Si el perro vive en un entorno demasiado cálido y si, sobre todo, su cama está cerca de un radiador, su caída de pelo puede ser más frecuente. Debes examinar y cuidar a tu compañero regularmente. Acariciarlo ayuda al descubrimiento de posibles anomalías (presencia de garrapatas, por ejemplo), cualquiera que sea su corte y su pelo.
El cepillado elimina los pelos muertos y las suciedades acumuladas en el pelaje. El material de aseo variará dependiendo de la variedad del perro. La solidez y la separación de los dientes de las herramientas de cepillado dependen del pelaje. Generalmente se emplea un cepillo en puas metálicas, completado por un peine también de metal. Para los perros de pelaje espeso que tenga grandes mudas, puedes utilizar una almohaza.
Cuidado dental:
El tártaro dental que se adhiere cerca de las encías son los responsables del mal aliento en la boca del perro. La acumulación de este depósito en el cual se desarrollan bacterias va a incendiar la encía y puede acarrear, a largo plazo, una descalcificación de los dientes. Para prevenir el riesgo de gingivitis, tienes la posibilidad de cepillar los dientes de su perro con un dentífrico concebido especialmente por los animales. Una forma más simple es frotar con una compresa empapada en agua enrollada alrededor del dedo.
Cuidado de los oídos:
Debes verificar periódicamente el interior de las orejas de su perro (sobre todo con los perros con orejas colgantes, que son más propenso a enfermedades auditivas).
Cuidado de los ojos: Puedes limpiar cada día la esquina de los ojos de su perro con algodón empapado en suero fisiológico o con agua hervida, con el fin de quitar las secreciones y evitar la aparición de coloraciones rojizas. Ciertos lagrimeos pueden ser causados por pelos demasiado largos que irritan los ojos. Si es el caso, puedes pedirle a un veterinario que los corte.
Las vacunas:
La vacunación es la mejor prevención posible contra las enfermedades corrientes que pueda sufrir el perro. Un perro debe ser vacunado cada año, hasta ser adulto: cuando el perro alcanza 5 años, es esencial consultar a un veterinario regularmente con el fin de detectar de manera precoz y prevenir las enfermedades que acompañan el envejecimiento. Para las vacunas, su veterinario es quién mejor puede ayudarle.
Cuidados de peces
Los peces tienen unas necesidades muy elementales que comparten con la mayoría de las criaturas: alimento, luz y agua. Los peces comparten también nuestra aversión al estrés y a la polución y estarán más saludables y serán más felices en un medio ambiente equilibrado. A continuación vamos a explicarte ciertas consideraciones para que puedas darle unos cuidados óptimos a tus peces.
La alimentación:
La variedad de alimentos disponibles es enorme, y esto puede ser muy desconcertante cuando usted trata de hacer la mejor elección posible para su acuario. Conocer las necesidades nutritivas de los peces es un factor importante de salud y de longevidad. Leer bien las etiquetas antes de comprar permite no equivocarse. Las proporciones de estos diversos elementos varían con arreglo a las especies y a su dieta. Consulta con tu veterinario o con el dueño de la tienda que te ha vendido el pez para saber las necesidades específicas. En la mayoría de los casos, es interesante (incluso indispensable) completar la alimentación de los peces con otras fuentes de alimento ya sea en momentos particulares (activar o provocar una reproducción) o en momentos en los que los peces necesitan complementos.
El agua:
El agua limpia es tan esencial para los peces como el aire puro para nosotros. Los peces "respiran " el oxígeno del agua como nosotros respiramos el oxígeno del aire. Y es esencial que tengan todo el oxígeno que necesitan. Te hará falta pues una bomba de aire para asegurar que el agua contenga oxígeno en cantidad suficiente.
Nunca utilices directamente agua de grifo. Ésta contiene cloro y el cloro es perjudicial para los peces. Debes utilizar productos que eliminen el cloro. Asegúrate también que el agua que pondrás en el acuario tenga la misma temperatura que el agua que ya se encuentra allí.
La luz:
Tus peces necesitan un medio ambiente bien alumbrado, pero la luz directa de día no es la mejor manera de proporcionarla. La luz del día puede animar el crecimiento de algas, lo que hará más difícil conservar la limpieza del acuario. La utilización de una iluminación eléctrica significa que tus peces tienen la luz la que necesitan y que, al mismo tiempo, tu acuario se hace más bello.
Filed Under : by Sandy villanueva
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